Aún cerrada, la plaza Urquiza sigue siendo un espacio convocante. Así lo demostró un grupo de hinchas de fútbol que el lunes pasado fue a festejar y llenó los árboles de serpentinas. Luego, satisfechos, se fueron a casa y las tiras de papel quedaron colgando. "No sé cómo vamos a hacer para sacarlas", dijo un recolector de residuos. Bueno sería que alguien se ocupe y limpie la plaza.
El festejo de la hinchada
LA GACETA / ROBERTO DELGADO